El Dialogo del Silencio- Silence’s Dialogue


Note to the English speaking readers
You may notice that the Spanish part will be longer than the English one, and for this I will give you my sincere apologies, but my first language is Spanish, and it will always be easier for me to express, and describe a better narrative in Spanish because I have more words in my vocabulary. So you will get a little piece of my experience, and I hope you can also find the beauty of dialoguing with silence in your daily life, and find wherever you may have lost.

Note to the Bilingual speaking readers
if you understand both languages, read both, Spanish and English, because both sections will contain different stories and anecdotes.

Note to everybody
Even though I do not claimed any religious affiliation, I have learned to take what some can give me so find my spiritual realm in the midst of this so materialistic world. I have welcomed Christ, Buddha, The Dalai Lama, Thomas Merton, Pema Chödron, Brennan Manning, Henry Nouwen, Thick Nhan Than, Erwin McManus, Cesar Chavez, or even Tim Wise to broaden my understanding, and my capacity to welcome everyone who is different into my life.

Nota para todos
A pesar de que yo no reconozco ninguna afiliación religiosa, he aprendido a tomar lo que algunas de ellas me pueden dar para encontrar mi parte espiritual en medio de este mundo consumista. Le he dado la bienvenida a Cristo, Buda, El Dalai Lama, Tomas Merton, Pema Chödron,  Brennan Manning, Henry Nouwen, Thick Nhan Than, Erwin McManus, Cesar Chavez, o aún Tim Wise para abrir mi entendimiento y la capacidad de darle a la bienvenida a mi vida a cualquier persona que sea diferente.

Sábado, 12 de mayo del 2012

“My prayer is then a kind of praise rising up out
of the center of Nothing and Silence”

“Mi oración es entonces una especie de alabanza que se eleva
del centro de la Nada y el Silencio”
(Thomas Merton)

2:00p.m.

Ochos años atrás solía recorrer este camino de Knoxville a Lexington para mi consejería semanal tratando de salir de mis sentimientos homosexuales o confusión de mi identidad. Este es la primera vez que estoy haciendo esta ruta después de ocho años, pero ahora vengo solo, en vez de estar en la compañía de Paula. Y estoy observando estas montañas que resaltan en una variedad de verdes que iluminan mis ojos y los despiertan a poder disfrutar la belleza de nuestra tierra. Y mientras escucho un coro angelical en el fondo de mi coche, empiezo a reflexionar en estos ochos años del camino que he viajado y que he hecho. Y puedo verdaderamente decir que soy una persona totalmente diferente de lo que era hace ocho años.  Me siento más tranquilo conmigo mismo, con más tranquilidad en poder vivir una vida real y transparente, pero mientras manejo para internarme en un retiro de tres días en la Abadía de Getsemaní , también me doy cuenta que tengo mucho dolor en mi corazón, muchas preguntas sin contestar, mucha confusión de saber a dónde voy, y también mucha soledad. Y eso el algo que me gustaría en verdad meditar en mi mismo, durante este retiro. El ir a una abadía, a un lugar donde es la iglesia de mis raíces, es como regresar al comienzo, regresar a mi mismo, regresar a mi corazón. Así que espero que estos tres días sea un  encuentro no solo con la espiritualidad de mi niñez pero más importante aún que sea un encuentro con la espiritualidad de mi corazón

Eight years ago I used to travel this route of Knoxville to Lexington to my weekly counseling on dealing with my homosexuality behavior or my identity’s confusion (while going to an ex-gay ministry). This is the first time I am riding this route after eight years and not I am coming alone, before I used to travel with Paula’s company. And now I am looking into these beautiful mountains, listening to a wonderful choir in the background, and I am reflecting that in the journey that I have traveled and done for the last eight years. I feel a totally different person. I feel more relax about myself, I feel more peaceful in living a real and transparent life. But while I am driving to get into a three day retreat at the Abby of Gethsemane, I also have a lot of pain in my heart, a lot of unanswered questions, a lot of confusion on where I am heading, and also a lot of loneliness. This is something I would like to ponder myself during this retreat, and going to an abbey, going to a place where it is the church of my roots; it is like going back to the beginning, going back to myself, going back to my heart. So I hope these 3 days will be an encounter not only with this spirituality of my childhood, but with the spirituality of my heart

5:25p.m.

Eran las 4 de la tarde cuando entre a la abadía empezó  la desintoxicación de los ruidos de mi vida. Getsemaní en un monasterio del silencio donde éste se convierte en tu mejor dialogo. Después de llegar a mi pequeño pero acogedor cuarto, Salí a descubrir este magnífico lugar. Lo primero que notas al llegar aquí es la intensidad del silencio ya que no se permite hablar ni una sola palabra y lo único que puedes ofrecer es una amable sonrisa; y este silencio te empieza a centrar. Empecé a recorrer los pasillos y como niño curioso abría cuan puerta me era posible y así es como llegue al balcón de la iglesia principal. Una estructura muy minimalista, sin nada de ostentaciones de oro, ni estatuas de santos, ni grandes murales. Es simplemente largo, con paredes blancas, vigas de madera en el techo y al fondo una manta con la figura de un Cristo muy acogedor. Me fue interesante descubrir que no era un Cristo crucificado, sino un pintado de cuerpo entero y muy colorido. Allí en ese balconcito, fue que me senté y puse en práctica lo que mi buen amigo Manu (que por cierto es hijo de mi primo hermano) me ha estado enseñando en últimos meses: a enfocarme, a inhalar y exhalar, a respirar y estar totalmente consciente de mi mismo. Así que por 20 minutos empecé a callar mi tan confundida, ocupada y solitaria vida y le día la bienvenida al silencio. Al terminar continúe con mi aventura de descubrimiento y así es como llegue en una pequeña biblioteca, y así como queriendo llamar y acercarse a mí, un libro resalto entre todos: “Los Diálogos del Silencio” por Tomas Merton. Es como si este libro hubiera estado esperándome a que llegara, a que me hiciera presente. No dude en tomarlo entre mis manos y me salí a una pequeña terraza cubierta a escuchar el ruido de la lluvia y empaparme de la fragancia del olor a tierra mojada. Allí sentado en frente del jardín tome ese libro entre mis manos y lo empecé a recorrer. Era como un recuentro con un viejo amigo, con ese amigo que hace mucho tiempo no me ponía a platicar, y descubrir lo que tanto tenía por decirme. Fue el encuentro con la lectura que tanto había invertido en mí todos estos años.  Cuando abrí la primera pagina, me encontré con esta oración que empezaba así: “Mi Señor Dios, no tengo la menor idea hacia donde voy. No veo el camino que tengo por delante, ni se con certeza en donde acaba. Tampoco sé quién soy”. (Pensamientos de Soledad). Esto es exactamente como me he estado sintiendo últimamente, el saber que estoy caminando pero no se cual es el camino que tengo que seguir.

 It was 4:00p, when I entered the abbey and the detoxification of all the noises of my live started. Gethsemane is a monastery where silence is practiced and lived. The moment you entered the place, there is a sign that reads: “no talking beyond this point”. Suddenly silence became your best dialogue. After settling down in my small and cozy room, I left for the discovery of this wonderful place. It is amazing how silence takes you to center your whole being. I found myself entering into the church’s balcony, a very minimalist structure, painted in white and with wood ceiling. There is where I sat down putting in practice what my good friend Manu (he is new discovered nephew, the son of my first cousin) have taught me: to focus, to breath and fully acknowledge myself. After 20 minutes I started to quite my so confused, lonely, busy life, and welcomed silence into my life. Then I initiated again my journey to discovery this place. I found myself walking into a small library; as soon as I found myself immerse in this place it was very notorious the smell of old pages. In the entrance there were two songs books from the eighteen hundreds welcoming every visitor into a time machine. Suddenly, my eyes stared to small white book: “Dialogues with Silence” by Thomas Merton. It was like that book had been waiting for me all this time. I took it out of the bookshelf, and I went to sit to a small terrace. When I opened it, the first book spoke to me: “My Lord, God, I have no idea where I am going. I do not see the road ahead of me. I cannot know for certain where it will end. Nor do I really know myself.” (Thoughts of Silence) I kept reading, and I found out, through the words of Merton, what is to live a monastic life:

“Vocation to Solitude—To deliver oneself up, to hand oneself over, entrust oneself completely to the silence of a wide landscape of woods and hills, or sea, or desert; to sit still while the sun comes up over the land and fills its silences with light. To pray and work in the morning and to labor in meditation in the evening when the night falls upon that land and when the silence fills itself with darkness and with stars. This is a true and special vocation. There are few who are willing to belong completely to such silence, to feed on silence, and to turn the very substance of their life into a living and vigilant silence.”(Thoughts in Solitude)

9:00p.m.

Aprendí que los monjes hacen oración siete veces al día, empezando a las 3:15a.m. y terminando a las 7:30pm. Después de asistir a la oración vespertina, todos nos dirigimos en silencio al comedor. La cena fue una cena modesta y en cada mesa había un letrerito que decía “El silencio se habla aquí”. Todos comimos en silencio mientras escuchábamos enseñanzas de cómo practicar el silencio como una forma de meditación. De vez en cuando se escuchaba una risa, o el sonar de los cubiertos; pero en ese comedor no había distinción de razas, género o culturas. Allí todos éramos buscadores de nuestros momentos de silencio. Asistí a la ultima oración y es allí donde este silencio que apenas había estado practicando por tres horas empezó a romper mi corazón. Cuando escuche los cantos de los monjes y como sus voces se elevaban en ese lugar donde se respiraba paz, no pude más que llorar. Al terminar me fui a recorrer los caminos, y mi llanto ablandaba mi corazón. En realidad no sabía porque lloraba, pero muchas imágenes pasan por mi mente: mi padre que lo sigo extrañando, en no saber para donde voy, él ni siquiera saber quién soy.  Los jardines de la abadía son simplemente espectaculares y con la neblina de la lluvia pareciera que estaba en un lugar de Europa.

Ahora estoy aquí escribiendo este pequeño dialogo del silencio, y si en tan solo cinco horas desde que llegue aquí he escuchado mi propio silencio hablándome, no imagino las cosas que gritara el día de mañana. Me voy a la cama escuchando Govinda Jaya Jaya por Gurumai. ¡Qué barbaro, que dia! ¡Pero que dia!

“Lo que uso son pantalones. Lo que hago es vivir.
Como hago oración es respirando”
El Día del Extraño.

I learned that the monks prayed seven times a day, starting at 3:00am and ending at 7:30p.m. After going to the evening prayer, we (the people staying here) went in silence to the dining room. Dinner was very simple and each table there was a sign that read: “Silence is spoken here”.  We ate in silence while we listening to a teaching through the sound system about the practice of silence as a way of meditation. Once in a while I could hear someone laughing, o the clashing of the silver ware into the plates, but in that dining room there was not any distinction of races, genders or cultures, we all were seekers of our silent moments. I went to the last prayer, and then the silence which I started practicing for only three hours put me in tears. When the monks started to sing, his voices resounded in this immense place where the only thing you could breathe was peace; so I just gave up myself into harmony’s arms; I started crying. After that moment I went to walk the abbey’s gardens, and my cry kept softening my heart.  I did not know why I was crying, but different images came up into my mind: my father, whom I still miss him, the realization of not knowing where I am going, not even know who I am right now. The gardens were spectacular, the mist of the recent rain combined with the fog made me felt like I was walking in a European place.

Now I am here, writing the Silence’s dialogue, and if five hours have done so many things, and I have listened to my own silence speaking to me; I cannot imagine how many things the silence will shout to me tomorrow.  I am going to bed listening Govinda Jaya jaya with Gurumai. What a day!! What a Day!!

“What I wear is pants.
What I do is live.
How I pray is breath”
Day of a Strange.

One week with less than an hour in facebook, I have already written 4000 words. Amazing!
Una semana con menos de una hora en facebook, y he escrito más de 4000 palabras. ¡Increíble!

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